Vibe coding versus coding with AI
En el panorama de desarrollo actual que evoluciona rápidamente, he descubierto dos enfoques distintos para aprovechar la IA en el desarrollo de software: vibe coding y coding with AI. Cada uno sirve propósitos y contextos diferentes, y entender cuándo usar cada uno puede impactar significativamente el éxito del proyecto.
Vibe Coding: Simplicidad en Acción
Utilizo vibe coding para pequeños proyectos privados como lorenzogm.com, livingmuseum.es y ópticasuárezjaen.es. Este enfoque requiere conocimientos técnicos básicos, pero mi rol es esencialmente describir lo que quiero a un agente de IA.
El vibe coding destaca en proyectos sencillos. Por ejemplo, con Óptica Suárez, el propietario del negocio escribe la funcionalidad que necesita, y mi rol es asegurarme de que el agente de IA lo implemente correctamente. Me enfoco en implementar controles de calidad para asegurar que el proyecto funcione según lo previsto.
Sin embargo, surgen desafíos al integrar sistemas externos como plataformas de comercio electrónico. En tales casos, puedo incluso trabajar con el micrófono de mi teléfono móvil, hablando directamente a la IA para describir requisitos y soluciones.
Coding with AI: Complejidad Empresarial
En mi puesto en Valtech, practicamos "coding with AI" para mejorar la eficiencia en nuestros proyectos manteniendo la calidad. Aquí, los sistemas son mucho más complejos, los procesos son más sofisticados, y significativamente más personas están involucradas en el ciclo de desarrollo.
Este enfoque requiere coordinación cuidadosa, flujos de trabajo establecidos y procesos robustos de aseguramiento de calidad para manejar la complejidad de proyectos a nivel empresarial.
Encontrando el Punto Medio
Desde mi perspectiva, el objetivo futuro es encontrar el punto medio entre ambas prácticas. Necesitamos pensar en simplificar esos procesos complejos para, al fin y al cabo, entregar la funcionalidad que demandan nuestros clientes.
Después de todo, una página web es fundamentalmente solo un poco de texto con imágenes y algunos rectángulos dibujados en una pantalla. El desafío radica en cerrar la brecha entre el desarrollo simple e intuitivo y los requisitos robustos de sistemas complejos.
La clave está en entender cuándo aplicar cada enfoque y trabajar gradualmente hacia una metodología que combine la simplicidad del vibe coding con la confiabilidad necesaria para soluciones empresariales.